Un DC-9 para un museo único en Bolonia

El 2 de agosto de 1980 Italia sufrió su atentado más grave desde la Segunda Guerra Mundial: la matanza de Bolonia.

Una bomba en la estación central de tren, instalada por terroristas de ultraderecha, segó la vida de 85 personas. Aquel verano, la ciudad ya había sufrido otra gran conmoción: pocas semanas antes, el 27 de junio, el vuelo Itavia 870 que unía Bolonia con Palermo cayó en el mar Tirreno, muy cerca de Ustica, una pequeña isla a 60 kilómetros al norte de Sicilia. Sus 81 ocupantes fallecieron y el avión se hundió a 3.600 metros de profundidad. A partir de ese momento se inició un largo periodo de mentiras, entierro de pruebas y declaraciones oficiales contradictorias.

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