65 días: el vuelo más largo del mundo

Hola Aerotrastornados!!!

Allá por 1958 cuando aún quedaban muchos récords mundiales por batir e, incluso, por inventar, hubo dos pilotos que ingeniarion uno muy, muy duro: récord de resistencia en el vuelo más largo del mundo.
El 4 de diciembre de 1958 Robert Timm y John Cook despegaron del aeródromo de McCarran en Las Vegas con una Cessna 172 con matrícula N9172B prácticamente nueva. ¿El aterrizaje? Exactamente en el mismo lugar pero el 4 de febrero de 1959, 64 días, 22 horas, 19 minutos y 5 segundos después de despegar. Toda una hazaña pero, ¿cómo fué posible?
Para empezar, el reto fué parte de la campaña para recaudar fondos para una asociación contra el cáncer.
La aeronave fué modificada sustancialmente para poder cumplir el reto aunque, sus partes esenciales, se mantuvieron intactas. Se añadió un depósito de combustible debajo del avión que se llenaba desde un camión cisterna que se colocaba debajo del aparato en una larga recta en el desierto de Nevada. Se transfería combustible a este depósito auxiliar y de ahí, a los depósitos de las alas.
Los suministros de agua, comida y demás artículos para el aseo y necesidades personales eran transferidos al avión con una cuerda y una cesta.
Como os podéis imaginar, los restos de basura eran arrojados desde el avión a ese área acotada donde eran recogidos por los equipos de apoyo en tierra. El contacto con la aeronave tenía que ser mínimo para minimizar el peligro.
Para alinear el camión con el avión cuando descendía para realizar un intercambio de suministros, el conductor del camión solamente se hacía cargo del volante, una segunda persona controlaba la velocidad con un segundo pedal instalado para tal efecto
en el sitio del copiloto.


En cuanto al aparato, la puerta del lado del copiloto fué cambiada por otra de apertura fácil y solamente se dejó dentro de la cabina el asiento del piloto. El espacio restante se usaba para el descanso de la tripulación y actividades cotidianas.
El aceite se añadía al motor por un tubo instalado a través del cortafuegos de la cabina y, había que añadir bastante porque el motor funcionaba 24 horas al día, un total de 1558 horas durante todo el reto. Durante el primer día, el generador eléctrico del motor falló, por lo cual se subió a bordo un pequeño generador
de aspas que se fijó al ala con cinta americana y se conectó al mechero. Esa sencilla acción consiguió llevar electricidad al aparato.
El 4 de febrero por la mañana se decidió que no era seguro continuar con el vuelo puesto que el avión corría peligro de entrar en pérdida puesto que había perdido tanta potencia en su motor, que casi no era capaz de subir después de una pasada de aprovisionamiento. Días más tarde, se confirmó que el motor había perdido más del 60 por ciento de su potencia original lo cual era un peligro latente.
Hay que tener en cuenta que durante esas 1558 horas de vuelo, el aparato no recibió ningún tipo de mantenimiento, con lo cual el desgaste se acusaba cada día más y más.
Por otra parte, el desgaste físico y psicológico de am‐ bos tripulantes era una cuestión sería. El C172 es un avión pequeño, con poco espacio interior que permite muy poco movimiento y menos aún actividad física.
Ambos pilotos recibieron la certificación de su hazaña, el vuelo más largo del mundo que aún sigue vigente hoy en día.

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