A bordo de… Emirates… con niños

Hola Aerotrastornados!!!

En este blog, tenemos la suerte de rodearnos de buenos amigos que siempre que hacen un viaje, lo comparten con nosotros. En esta ocasión nuestra amiga Mireia y familia se embarcaron en ir a Singapur, no con uno, ni dos, sino con tres niños a bordo de Emirates, y nos lo han querido contar.

Este año íbamos a Singapur a visitar a la familia, y decidimos empezar la planificación de nuestro viaje con la intención de disfrutar de un vuelo en el Airbus A380.

Para ello decidimos que lo mejor sería volar con Emirates, haciendo escala en Dubai. No sólo escogimos la compañía por el tipo de avión, sino que además, como volábamos con 1 niño y 2 bebés, creemos que era una buena opción por la reputación en el trato con los más pequeños

En el momento de hacer la reserva, escogimos los vuelos seleccionando aquellos que se realizan con el A380 en la ruta Barcelona-Dubai, tanto ida como vuelta.

El trayecto Dubai-Singapur lo hicimos en el B777-300 ER para no demorar la escala.

Unos dos meses más tarde de hacer la reserva, nos llega un aviso de cambio de hora en el vuelo Singapur -Dubai, saliendo alas 9:35 y no a las 10:20 como era el itinerario inicial. Además un cambio en el vuelo Dubai-Barcelona, nos cambian el tipo de avión por un B777-300ER. En estos momentos nuestro viaje sólo se va a hacer en el A380 en uno de los 4vtrayectos.

Como viajabamos la familia de 5 más unos abuelos, Emirates nos asigna asientos a todos juntos, en la primera fila de la sección, para colocarnos las cunas de los bebés. Ocupamos una fila de 4 central más un asiento de pasillo en la fila lateral, el cual es asignado al billete de niño. La única pega es que no quedaba alineado con el resto de la familia, ya que delante tiene la fila de asientos de la zona de puerta de emergencia.

Nuestro viaje en el trayecto Barcelona-Dubai lo realizamos en la fila 25, en la cubierta superior. Es la primera fila deturista y está justo al subir las escaleras.

Viajando con niños, sobretodo con dos bebés, no tienes mucho tiempo de ir a explorar el avión, pero aún así, la sensación en la cubierta superior es de tranquilidad y amplitud. La configuración en esta parte del avión es de 2-4-2, ya que las filas laterales son las de asientos dobles. El resto de asientos, aún sin ser dobles, son suficientemente anchos y cómodos. Incluso con las cunas puestas, el espacio para moverse es bueno, y el espacio para las piernas muy amplio, tanto que acumulas allí mantas, almohadas y zaptos y aún puedes estar cómodo.

La única pega en estos asientos es que las pantallas son extraíbles, van encajadas en el lateral del asiento, y no puedes usarla durante el despegue y el aterrizaje, por lo que la experiencia de la cámara en directo no es la misma que en las otras filas.

Aún así, durante el resto del viaje se hace cómodo usar la pantalla, todo y que alguna tiene algún problema con el modo táctil. Disponemos también de un mando incorporado en el lateral del asiento para usar la pantalla, controlar la iluminación o avisar a la tripulación.

La atención de la tripulación en el vuelo fue excepcional. En todo momento se preocuparon por las necesidades de los niños. Nos dieron un neceser para cada bebé que contenía un babero, una cucharilla, toallitas húmedas, crema de pañal, bolsa higiénica y empapador fino. Para el niño más grande nos trajeron un libro de colorear de la colección Animals con lápices de colores, una pequeña mochila y dos peluches pequeños para los bebés.

Además nos dieron para los bebés un plato envasado de musaka vegetariana a base de lentejas, que les gustó mucho.

Respecto a la cena del niño, cosas muy variadas y algunos dulces, además del típico sobre de ketchup que no falta nunca aunque no pegue con la comida. En este caso no comió demasiado, ya sea por falta de hambre como por falta de interés en el tipo de comida.

El menú de los adultos correcto, con dos opciones de plato principal a escoger. El plato principal bien caliente y hay que destacar que la comida tenía buen sabor.

Por lo que respecta a las bebidas se puede escoger entre refrescos, vino, cerveza y agua. Cabe decir que no hay agua con gas.

El resto del vuelo fue muy tranquilo e incluso pudimos dormir un buen rato, y los bebés también, cómodamente en sus cunas.

La llegada a Dubai y la escala fueron bastante rápidas. No tuvimos mucho tiempo para ver gran cosa.

Al salir del avión no nos entregaban el cochecito de los bebés, porque hay disponible cochecitos McLaren color rojo cortesía de Emirates. En este caso, no pudimos usarlos, ya que no son aptos para bebés tan pequeños que no pueden sentarse solos y estuvimos el rato de la escala con los bebés en brazos.

La zona de aeropuerto es muy bulliciosa, llena de tiendas Duty Free, mayoritariamente de productos de lujo. De hecho, a la vuelta necesitábamos un pantalón para nuestro hijo mayor de 3 años que se había mojado todo y no hay ni una sola tienda con cosas para niños. La única oferta para niños son chocolates y dulces diversos.

El embarque Dubai-Singapur lo hicimos en una zona que se está reformando. Accedimos a la puerta de embarque donde nos imprimieron las tarjetas en el mismo mostrador, ya que las teníamos en la app de Emirates. Accedimos bajando por rampa hasta un autobús que nos llevaría al Boeing 777-300 que nos trasladaba a Singapur.

El trayecto, a pie de pista siguiendo una larga fila de A380 nos llevó hasta un lateral del aeropuerto, en la zona de logística y cargo, donde accedimos, mediante escalera, por la puerta trasera del avión.

El trayecto en autobús fue incómodo, sobretodo con bebés en brazos. Cuando llegamos el autobús estaba bastante completo, y no había asientos.

Es sorprendente que un trayecto entre Dubai, sede de la compañía, y un hub financiero internacional como Singapur no serealice accediendo al avión desde la propia terminal a través de manga.

Una vez en la escalera del avión llegamos enseguida a nuestros asientos, ya que estábamos en la fila 38, pero sin prioridad de embarque al ir con niños, ya que según salíamos del autobús accedíamos a la escalera.

El espacio de los asientos, el ancho de los mismos, el espacio para cuna y el de piernas es más reducido que en el A380. De hecho, con las cunas puestas, el entrar y salir del asiento es más incómodo, y las pantallas extraíbles alcanzan justo la zona inferior de la cuna.

Las atenciones de la tripulación, aunque correctas, no son tan atentas o simpáticos con los niños.

Tanto en el trayecto de ida Dubai-Singapur como en el de vuelta, no nos dieron ningún tipo de alimento para bebés.

La comida es bastante correcta en los 4 trayectos, aunque en el Dubai-Singapur-Dubai se nota una característica cultural muy marcada. Los platos llevan salsas muy picantes en las dos opciones de plato principal, e incluso el menú infantil era picante desde el punto de vista de nuestro paladar.

Salimos con retraso debido al intenso tráfico y llegamos a Singapur sobre las 21:30.

Entre el control de inmigración, recoger maletas, esperar el cochecito de los bebés y coger taxi, salimos de ChangiAirport sobre las 22:15 hora local.

En la vuelta, llegamos a Changi sobre las 8 dela mañana, facturamos las maletas, pasamos el control de pasaportes y nosdirigimos a la puerta de embarque, al final de la zona B.

Ya en la puerta de embarque pasamos el control de seguridad preferente. Cabe destacar que el cochecito de bebé no lo pasaronpor la cinta.

Pasados unos 5 minutos llamaron a las famíliascon niños y embarcamos.

Aquí uno de nosotros se quedó plegando el cochecito de los mellizos.

La salida de Changi, debido al tráfico la realizamos con 20 minutos de retraso.

Este fue, quizá el peor de los 4 trayectos. La tripulación demostraba bastantes problemas organizativos.

Para este vuelo, habíamos cambiado el menú del niño de 3 años y el de un adulto por menú suave, con la intención de evitar el picante.

Lo primero que nos sirvieron fue un snack con un sandwich de pollo y una magdalena.

La única diferencia con el menú Emirates era el tipo de pan del sandwich.

Nos trajeron el snack del menú suave, pasados unos 15 minutos el snack general en uno de los pasillos. En el otro pasillo tardaron casi media hora en servir el snack, y unos minutos más tarde la bebida.

Entre el servicio del snack del menú suave y la bebida pasaron casi 40 minutos de espera. Con la comida pasó prácticamentelo mismo, así que tomamos las comidas en seco. Al menos la carne del menú suaveestaba muy tierna, nada seca.  Había unpoco de descontrol, ya que al que tenía menú suave también le trajeron el snackdel menú general.

Las azafatas estaban un poco descoordinadas, tanto que empezaban a repartir cosas, les indicaban hacer otra, dejaban cosas a medias. Incluso una de ellas gesticulaba continuamente corrigiendo a las otras. Estábamos en la primera fila tras la cocina, y pudimos ver bien el caos que había.

Además de la descoordinación de la comida, cabe decir que los lavabos estaban bastante sucios desde el inicio del vuelo.

En este trayecto nos hicieron una foto tipo Polaroid para los niños, que nos la entregaron en un cartón a modo de pasaporte, con los datos de vuelo. Fue un detalle divertido!

Llegamos a Dubai unos 15 minutos más tarde de la hora prevista. El desembarque fue más lento que otras veces. Llegamos a la zona de las puertas B, y queríamos un cochecito para el niño mayor, que se había mojado la ropa.

No había ni un solo compartimento con coches de bebé disponibles, así que caminamos 10 minutos hasta el control de seguridad de las conexiones con 3 niños en brazos. Fue al llegar al arco de seguridad que entramos un cochecito, que además estaba medio roto.

En ese momento queríamos comprar algo de ropapara nuestro hijo, pero no hay ninguna tienda donde poder comprar lo más básico. Como decíamos, sólo encontramos productos de lujo, tabaco o dulces.

Decidimos tomar un café porque disponíamos aún de media hora para el inicio del embarque. El servicio de la cafetería en la que paramos fue lento, a parte de los 25€ por 4 cafés. Tanto que en cuanto nos dieron el café nos fuimos directos a la puerta de embarque para nuestro vuelo a Barcelona. Pasamos bastante rápido, y en cuanto llegamos a la manga ya llamaron a las familias con niños.

Embarcamos los primeros muy rápido y nos colocamos en nuestros asientos en la fila 17. En esta ocasión teníamos los 3 asientos de la fila lateral y 2 de la fila central.

Lo mejor de esta fila es que todos los asientos estaban en línea, y que las cunas iban repartidas, una en cada fila.

El avión bastante vacío, de hecho había pasajeros con una fila para ellos solos.

La atención de la tripulación fue excepcional. Nos trajeron de todo para los niños, como mantas, peluches, una bolsa de viaje pequeña, comida para los bebés, puré de frutas, un zumo y unas galletas para el mayor antes del despegue.

En este vuelo no habíamos cambiado el menú, y aunque llega todo a la vez y con bebés es difícil comer, no nos apresuraron para acabar. De hecho, pedimos que nos pusieran las cunas después de comer, para disponer de más espacio.

De plato principal en el menú había cordero satay o pescado, y cabe decir que ambas opciones estaban muy buenas, la carne muy tierna y sabrosa.

Al contrario que en el trayecto Dubai-Singapur-Dubai, que hay muchas turbulencias y no se aprovechan tanto lascunas, este trayecto es mucho más tranquilo, y los bebés pudieron dormir un buen rato.

En general, la experiencia es muy buena, sobretodo porque cuando viajas con bebés tienes más necesidad de atenciones o ayuda por parte de la tripulación, y en este caso, en los trayectos en los que hay una tripulación más cercana y amable con niños, hace más ligero los vuelos tan largos.

La comodidad experimentada en el A380 no tiene comparación con otras aeronaves, y es un gran punto a favor de escoger rutas o compañías que operen con este avión.

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