Entrevistamos a un sobrecargo

Entrevistamos a Carlos, sobrecargo en la actualidad y tripulante de cabina de pasajeros desde el año 2007

1-En primer lugar ¿Cómo surge la idea de ser TCP?

Surge como algo casual. Casi diría como una oportunidad, una oportunidad que valoré en su momento y fue todo un acierto. Ahora hace poco más de ocho años que me surgió dicha oportunidad y sigo pensando que es de las mejores cosas que he podido hacer.

2-¿Qué requisitos hay que cumplir para llegar a ser sobrecargo?

Legalmente el requisito que se exige es una experiencia mínima (de un año) y luego cada compañía tiene la capacidad de exigir a sus empleados un perfil u otro. Personalmente considero que lo más importante que se le puede exigir a un sobrecargo es tener una capacidad para liderar un trabajo de equipo, el de toda la tripulación auxiliar. Ésa es su mayor responsabilidad, saber encauzar todo el trabajo de la tripulación auxiliar y saber sacar lo mejor de cada uno de sus compañeros.

3-¿Que recuerdas de tu primer vuelo? ¿Cómo fue la experiencia?

Lo recuerdo con mucho cariño. Un ida y vuelta a Málaga con escala suficiente como para ir a la cantina del aeropuerto de Málaga. Forma muy amable de comenzar y que no hace justicia a lo duro que muchas veces es el trabajo.

4-¿Y tú primer vuelo como sobrecargo?

Antes de volar como sobrecargo tenemos una serie de días en los que volamos con un instructor al lado para ayudarnos a formarnos lo mejor posible en la función de sobrecargo. Con toda la tensión de esos días, la verdad soy incapaz de recordar donde fui. Estaba más centrado en cómo hacer las cosas y como hacerlas lo mejor posible.

5- De tu profesión ¿Qué es lo que más te gusta? 

El trabajo es un todo. No podría destacar un elemento por separado o por encima de los demás. Así, lo que más me gusta es intentar hacer las cosas lo mejor posible y hacerlas siempre lo mejor posible.

6-¿Qué es lo que menos?

Primero el no conseguir los objetivos que me marco en el trabajo y, sobretodo, que muchas veces es harto difícil conciliar vida laboral con vida profesional.

7-Se habla de que conocéis mucho mundo, ¿En que ciudades has vivido y cuál te ha impresionado más de todas?

De lejos, mi lugar preferido no es una ciudad: es el valle de Tabladillo y la Sierra de la Demanda (en Burgos). He vivido en el valle de Tabladillo, en Barcelona y he conocido otros lugares (fuera de España lo que mejor conozco es Atenas y la región de la Ática).

Sin duda, me quedo con las tierras de Burgos.

8-¿Recuerdas alguna situación complicada del pasaje por problemas abordo?

Siempre puede haber situaciones difíciles pero no me gusta darles más importancia de la que merecen. Aún más, las situaciones más complicadas que se nos dan son las que nos podemos crear entre nosotros mismos, entre los propios compañeros.

9-¿Crees que se está infravalorando el trabajo de los tripulantes?

Seguramente. Muchos trabajos no se conocen desde dentro y lo peor es que solo se conoce una imagen estereotipada y es algo que sucede y mucho en esta profesión. La imagen que más se vende, no la única, por supuesto, es la de una mujer exuberante, atractiva y con una personalidad limitada. O como decimos en muchas ocasiones y con cierta ironía: “claro, es rubia y además azafata”.

En la empresa donde trabajo, puedo decir que se pueden encontrar personas que solo tienen bachillerato o personas con dos carreras. Y entremedio hay un largo recorrido donde existen múltiples variables. Y si bien es verdad que turismo es la licenciatura predominante, hay también psicólogos, periodistas, físicos, biólogos, licenciados en historia o historia del arte y un largo etcétera. Y no es solo un tema de formación: el trabajo es mucho más duro de lo que parece. En muchas ocasiones lo comparo con un socorrista de piscina. El socorrista de piscina recibe a los usuarios de la piscina, les facilita material que puedan necesitar los usuarios de la piscina, cura a los usuarios que hayan hecho algún corte y vigilan de forma continua y, tal y como dice su nombre, socorren a cualquiera que lo necesite. Por suerte es lo que menos tienen que hacer pero su nombre reconoce esa responsabilidad. Nosotros recibimos al pasaje, les facilitamos aquello que necesitan para su confort (desde un vaso de agua hasta cualquier producto del bar), si algún pasajero tiene alguna molestia le atendemos (para algo tenemos un kit de primeros auxilios de donde conseguiríamos desde tiritas a placebo de la mejor calidad) y ejercemos una vigilancia constante de la cabina para la seguridad de los pasajeros y en caso de ser necesario evacuaríamos el avión (por suerte, al igual que los socorristas, es lo que menos hacemos). Pero a nosotros no se nos reconoce por esta responsabilidad. En el mejor de los casos se nos ve como camareros. En el peor solo se reconoce a las mujeres como atractivos elementos de decoración.

10-Queda demostrado que las compañías asiáticas son las mejores valoradas por los pasajeros, Emirates, Singapore Airlines, Etihad. ¿Sueñas algún día con llegar a trabajar en alguna de ellas?

En absoluto. Me encanta mi trabajo. Me gusta de per se y además me gusta porque mi trabajo no es una meta, es un medio que me permite lograr mis metas. Y vivir en Asia no me permitiría realizarme en lo personal, o lo que es lo mismo: vivir fuera de mi casa no me permitiría realizarme en lo personal.

11-Si tuvieras que dar un consejo a un TCP que está comenzando, ¿Cuál le darías?

Disfruta. Pásalo bien. Aprende todo lo que puedas. E intenta sacar cada día lo mejor de ti.

12- Y por último ¿Tienes alguna anécdota que quieras contar a nuestros seguidores de Va de Aviones?

No es nada realmente espectacular, pero si me resultó curioso como en una ocasión me paró un guardia civil y me saludó de forma familiar y contento de encontrarme. No sabía quién era en absoluto: pero él se acordaba de mi del avión.

Muchas gracias Carlos por compartir con nosotros tus aventuras. Encantados de tenerte por nuestro cockpit

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